De la deconstrucción de paredes a la creación de luz
El primer concepto fue abrir el espacio al exterior y a la iluminación natural. La diseñadora de interiores eliminó por completo la oscuridad y concibió una distribución que favoreciera los núcleos familiares, especialmente en la zona de día. Una zona amplia, diáfana y que integra, en un mismo espacio -interior y exterior- la cocina, la sala de estar y la terraza.
El negro era uno de los requisitos de los propietarios de esta vivienda y se ha integrado en el mobiliario de la cocina, los baños y la sala de estar, buscando el contraste y los reflejos entre mate y brillo.
Dual-skin: diseños a doble cara
Una de las características más singulares del proyecto es el concepto “dual-skin”, un diseño que crea dos funciones a cada espacio o mobiliario. Por un lado, entre la cocina y el comedor, encontramos un pequeño lounge que puede invitar a la familia a unirse a la conversación mientras se está cocinando, pero también puede ser un rincón de charla, conectado con la mesa del comedor, que funcione como antesala de la comida.
La segunda dualidad en el diseño de este proyecto la encontramos en el sofá, proyectado a doble banda, para que sirva de apoyo a la mesa del comedor, o bien como refugio de la sala de estar para aquellos que busquen comodidad sin que la tele les moleste.
Siguiendo el recorrido dual, aparecen la proyección de la terraza, en paralelo a la sala de estar y el comedor. Las puertas correderas permiten integrar el exterior dentro del hogar y, gracias a la chimenea exterior, a los bancos y a la mesa que se crea a partir de ellos, encontramos un espacio conectado con el interior.